La sensibilidad intercultural es una piedra angular del trabajo juvenil en las sociedades diversas e interconectadas de hoy en día. Las identidades de los jóvenes están moldeadas por la etnia, el idioma, la religión, el género, el origen socioeconómico, el historial migratorio y, cada vez más, por las culturas digitales y las comunidades en línea. Para los trabajadores juveniles, desarrollar la sensibilidad intercultural significa reconocer tanto los aspectos visibles de la cultura (comida, idioma, vestimenta) como las capas más profundas y a menudo invisibles (valores, estilos de comunicación, relaciones de poder).